Tras el fin de semana largo, el Gobierno retomará la agenda de los controles de precios y convocará a dos reuniones decisivas: por un lado, para monitorear el congelamiento en el circuito de consumo que integran los supermercados chinos y comercios de cercanía, en los que el cumplimiento del programa fue menor y, por otro, para contener posibles subas de la carne desde el martes, cuando expire el mini-acuerdo para mantener fijos los valores en estos días no laborables.

El programa Más Precios Cuidados tendrá un nuevo capítulo en la novela de las negociaciones con los integrantes del sector privado de la cadena comercial este martes, cuando el secretario de Comercio Interior Roberto Feletti reciba en un encuentro en el Ministerio de Desarrollo Productivo a ejecutivos de los supermercados chinos, representantes de cadenas más pequeñas, de mayoristas y también a algunas empresas fabricantes de bienes de consumo masivo.

El cara a cara tendrá como explicación principal que el congelamiento de precios no tuvo en el mes que lleva de implementado el mismo nivel de cumplimiento que sí comprobó el Poder Ejecutivo a través de las inspecciones semanales, en las grandes cadenas de supermercados. El circuito “de cercanía” no es un segmento menor del consumo: según estimaciones oficiales representa el 65% de las compras minoristas.

Hay una diferencia central que, explican en el sector, distingue el cumplimiento del congelamiento que hubo en grandes superficies comerciales del de las más chicas. Un programa de precios como el planteado vía resolución por Comercio Interior no se pudo cumplir por falta de márgenes, ya que estos comercios se abastecen de los mayoristas en su abastecimiento, no directamente con los fabricantes.

La reunión de este martes será, en rigor, la segunda del Gobierno con este sector. Hace quince días pasaron por el despacho de Feletti, quien les exigió el cumplimiento de Más Precios Cuidados, nombre del rebautizado programa oficial. Allí también se exploraron opciones para que el congelamiento no vuelva inviable ese segmento comercial.

Feletti se comprometió a estudiar dos medidas, relacionadas con la búsqueda de un mecanismo para, en el caso de la leche fluida, devolver el 21% de IVA a los supermercados que la vendan, para de esa manera mejorar el margen de rentabilidad del comercio. También se estudia un esquema para el aceite embotellado y para productos elaborados en base a aceite como la mayonesa, ejemplificaron. En este caso, el mecanismo sería la ampliación del fideicomiso del aceite que fue creado a principios de año por el Gobierno para descomprimir la suba de esos bienes durante el alza de precios internacionales.

“A diferencia de los grandes supermercados, el cumplimiento es menor. El ponderador baja de 85 a 75 si se reduce la muestra a ese tipo de comercios. En la revisión del último viernes, observamos un particular debilitamiento del cumplimiento por parte de grandes mayoristas, sobre todo en tres: Makro, Vital y Maxiconsumo. Observamos irregularidades en señalética y comercialización de productos dentro del programa. Dejan, en promedio, un 50 por ciento de productos de la canasta sin comercializar”, mencionó al respecto este domingo Feletti.

La otra negociación que encarará Comercio Interior será en tándem con el Ministerio de Agricultura y apuntará a la cadena de comercialización de la carne. En el Gobierno se encendieron las alarmas por una proyección de incrementos hasta fin de año de 20%, incluso en medio de un programa de acuerdo de precios que había renovado el Poder Ejecutivo hasta el 31 de diciembre en conversaciones con las cadenas de supermercados y los frigoríficos exportadores.

Fuentes de Comercio afirmaron que aún no está determinado en qué momento de la semana será el encuentro. Desde ese despacho oficial atribuyen a cuestiones especulativas los aumentos de los últimos días, aunque desde el sector aseguran que hay una menor oferta en el Mercado de Liniers.

El precio promedio del novillo escaló de $186,87 por kilo a principios de noviembre a $221,57 (+18,2%) el último viernes, mientras el precio del kilo de novillito pasó de $198,89 a $247,19 y el kilo de vaquillonas de $190,74 a $237,13 por kilo. En los dos casos implicó un salto de superior al 24 por ciento.

Tras un pedido oficial, el viernes las grandes cadenas de supermercados se comprometieron a mantener fijo el precio de todos los cortes de carne en góndola durante el fin de semana largo. Entre los supermercados que asumieron este compromiso se cuentan Coto, Changomás, Cencosud (Jumbo, Disco y Vea) Carrefour, La Anónima y Día%, entre otros.

La decisión se tomó tras una cumbre de urgencia entre funcionarios nacionales en el Ministerio de Economía, con Martín Guzmán de anfitrión, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; el de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez; y Feletti. De allí surgió el comunicado en el que el Gobierno dijo que busca “reforzar el trabajo de gestión conjunta de las distintas áreas para garantizar la estabilidad del precio de las carnes y evitar sobresaltos que afecten a los consumidores en el último tramo del año”.

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