Las lluvias que se registraron este viernes en Corrientes facilitaron a los brigadistas el control de grandes focos de incendio en la zona de San Alonso, dentro del Parque Nacional Iberá, un área sensible en la que se desarrolla una iniciativa de protección del yaguareté, mientras que el fuego consumió más de 930 mil hectáreas en la provincia, lo que equivale al 11 por ciento del territorio, según datos oficiales.

El intendente del Parque Nacional Iberá, Daniel Rodano, afirmó que "esta mañana se pudo hacer un sobrevuelo en helicóptero de la zona de San Alonso y pudimos comprobar que las lluvias de anoche tuvieron el efecto que esperábamos y aplacaron las llamas".

"Todavía registramos zonas de calor y lugares donde todavía el fuego está activo pero tenemos la oportunidad de darle descanso a los brigadistas que están combatiendo ahí y montar una guardia de cenizas mientras esperamos las lluvias de la semana que viene", sostuvo en declaraciones a Télam.

Las precipitaciones también permitieron apagar focos en el Parque Provincial Iberá, aledaño al de jurisdicción nacional.

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